Sobre por qué ser inteligente es un pedo (O “Respect your local teporocho”)

Posted On 4 agosto 2014

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No puedo decir que estoy en el peor momento de mi vida, porque oh, boy, I’ve had some shit in my life, pero sí puedo decir que estoy pistolereando un whiskey straight frente a una computadora porque no puedo con mi mente.

Así: No-puedo-con-mi-pinche-mente.

Es de esos momentos en que piensas “¿Por qué no fui estúpida? Todo sería más fácil”.

Porque ser inteligente es un pedo.Tu mente trabaja rápido y con eficacia y puedes salir de aprietos pendejos diarios, sí, pero también es una perra: Te enfrascas en conversaciones complejas (la mayoría sin final aprobado por la ciencia), te ves obligado a reírte de los chistes idiotas que hace la gente puñetas, todo tiene una metáfora, un trasfondo o una moraleja que termina cogiéndose a tu cerebro, y si eres una mujer inteligente siempre tienes que bajar tus estándares cerebrales si el vato al que le estás tirando el calzón es un pendejo.

Sorry, vatos pendejos del mundo, truth is out there.

La verdad es que la inteligencia es un arma de dos filos, te da poderes, pero te los condiciona; te hace una persona deliciosa para conversar, pero al mismo tiempo da el don del sarcasmo (porque sólo personas inteligentes lo saben usar a Master Degree); te arropa la curiosidad y luego te deja demente; o como decía Cortázar: “…probablemente Ícaro creía tocar el cielo cuando se hundió el en el Mar Epónimo y ¡Dios te libre de una zambullida tan mal preparada!” (el que entendió, entendió).

Quiero pensar entonces que por eso estoy embruteciendo mi cerebro esta noche, pues las personas inteligentes necesitan descansar de la inteligencia a veces y el alcohol es lo más rápido y menos tóxico para hacerse de huevos y mandar a chingar su puta madre…

A través de esta premisa llegamos a la conclusión de que quizá un borracho tenga el IQ hasta el puto cielo: Respect your local teporocho.

Pedro Infante borracho.

La weirda

Take my advice

Posted On 12 agosto 2011

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Anuncios de ocasión

SE VENDE / TRASPASA VIDA

Vendo y/o traspaso vida de 28 años con respetable experiencia adquirida en campos varios.

Especializada en desamor, en expresión escrita, en las artes de los sándwiches a media noche; con un master en gastritis nerviosa y premios internacionales en el tópico de actuar incorrecta, ridícula y estúpidamente.

Trae algunas fallas de fabricante, como el optimismo aguerrido y la depresión espontánea. El cuerpo viene con un rostro un poco deforme y le fallan los procesos de razonamiento y pensamiento a causa de una fractura craneal que quizá haya afectado un poco la corteza cerebral que rige estas dos habilidades humanas. Una de las manos (la derecha) es una pieza intercambiable y no venía con el cuerpo original.

No tiene afectaciones visibles y sus extremidades funcionan a la perfección.

Incluye conocimientos inservibles pero interesantes capaces de animar una conversación o engañar a algun despistado. Contiene debilidades por la miseria, el hedonismo, el lujo y la guerra. No posee habilidades en el campo de la sutileza y los buenos modales. Tampoco posee ambiciones y es débil ante la contemplación.

En oferta, la vida se va con todo, sueños, anhelos y fuerzas de vivirla, sin embargo advierto que de ellos es imposible separar los miedos, las obsesiones y las tristezas, asi que el paquete no es intercambiable.

Se vende la vida completa, sin embargo también se aceptan ofertas de traspasar solamente el cuerpo, el corazón o el cerebro. Disponibilidad para negociar.

Trato directo. Inmediatez. Los informes son confidenciales. Adjunto fotografía.

 

Cama para uno

Posted On 17 enero 2011

Filed under cotidianeidad, soledades

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Pequeñas cositas me hacen feliz. Se los juro que I’m low maintenance.

Sabanitas de noche, cuna de plumas y en las cuatro esquinitas tus cuatro lunas.

Máster en la Life’s-a-bitch University

Los últimos 365 días fueron andar en montaña rusa permanentemente, literal, todos los días era de “ahora qué?”.

El año ya andaba chafeando desde el 2009, pero increíblemente no había señales que dijeran que el 2010 sería peor; estaría chido poder decir “should’a read the signs”, pero no, no hubo.

Lloré un chingo y muchas cosas me salieron mal (casi todas, diría yo), no hubo planes exitosos, ni éxitos planeados, pero igual pienso que pudo haber sido mucho peor, por eso mi queja trato de mantenerla más o menos disimulada, no lloriqueando tanto, pero tampoco aceptándola porque sería condenar al 2010 a quedarse en el calabozo de los años malos de la vida de Lizbeth, y no… hubo dostres cosas rescatables.

Digamos, más bien, que este año puso a prueba mi paciencia, mi carácter, mi disciplina, mi tolerancia, mi amor… y aguanté vara. Bien cabrón.

Hubo muchas “oportunidades” para mandar a la chingada tantas cosas y no lo hice, al final terminé haciendo malabares para hacer que esas cosas resultaran lo mejor posible… así que año pinchehorrible, por ese lado me la pelaste.

De la joda se aprende y a estas alturas yo debo ya de haber terminado un Máster en Jodidencia avalado por la Universidad de la Vida. No digo ‘Doctorado’ porque esas ya son palabras mayores y la jodidencia se me hizo soportable porque guess what? Este año me enamoré y lo sorprendente no es que me haya enamorado, sino que ese enamoramiento se viera correspondido por otro enamoramiento igual, he ahí el detalle.

El enamoramiento contribuyó a que yo escribiera menos, pero viviera más. Creo que fui menos productiva porque estaba produciendo otras cosas que tienen que ver con sentimientos, besos, rasguños en la cara y cristales rotos.  Tenía un rato siendo una loner, pero ya voy aprendiendo muchas cosas nuevas de “pareja”, individualidad, espacios y mezclas de maneras de pensar.. y lemme tell ya’ sumthing: love’s a beyotch.

Muchas cosas que creía seguras como una roca, el 2010 se hizo cargo de desmoronarlas, se me cayó la credibilidad, la confianza, la seguridad, no sé, me las movieron de lugar. Cuando creí estar exhausta, mis amigos me levantaron; cuando veía que esto se me estaba saliendo de las manos, mis hermanos me aconsejaron…

No sé, creo que para mí es difícil sacar una conclusión/calificación final del 2010, porque realmente ¿quién soy yo para juzgarlo? El güey habrá tenido sus razones para ser un desgraciado, yo no soy quién para cuestionarlo… Allá él y sus razones y siento que en el fondo son buenas, eh. Me gusta pensar que el destino y el tiempo tienen algo bueno preparado, no para compensar los anhelos que dejó este año, sino para balancear mi karma, para vaciarme y llenarme de nuevo.

Sí, soy de esas optimistillas de clóset.

The calm on the valley

Yo soy una persona de lo más maricona que existe cuando me doy cuenta hasta donde puede llegar mi ñoñez.

Sí, aquí es donde deben dejar de leer y mandar al carajo el post, porque lo que sigue es un disparate de pendejadas ñoñas que tengo que escribir antes de que se acabe la mañana.

Tomen en cuenta que estoy despierta desde las 5 de la mañana, me levanté porque me desespera estar dando vueltas en la cama pensando cosas y mejor me vine a escuchar música. La madrugada-mañana daba para Iron and Wine y asi se convirtieron las siguientes horas en un desmadre psicológico emocional sobre mis últimos meses de vida.

Este post es sobre una canción: Calm on the valley. Como no la encontraba en youtube, armé un video rápido que servirá como gráfica explicativa de lo que siento por ella.

Ecce:

Calm on the valley, by Iron and Wine

There’s a rooster, a hen, a black dog
By my kid in the yard
And I’ve tattooed the head
Of the woman I’ve wed on my arm

We sit on the lawn
And she winks and she yawns
At the sound that the setting sun makes
As it lights up the lake and goes down

And you ease my troubles with your hands
Like the night puts a calm on the valley
Moved my shaking castle from the sand
When you gave me your soul for to marry

The cicadas in tune ain’t too noisy for you
But too fast, as the night eases in
Like dark wine on our skin and the grass

Now the moon’s high above
You’re the woman I’ve loved for so long
It’s the last goodnight kiss and
These moments I miss when you’re gone

.

In-va-ria-ble-men-te esta canción me pone a llorar. Además de que opino que Sam Beam es un poeta de nuestros días y que me encanta su voz y su cotorreo southern-american folk y todas las mamadas que se pueden dar a un ídolo, esta canción me mueve tantas cosas que me hace llorar.

Sé que en mi boda, al parir o al morir (porque para mí no existe otro evento más visceral y significativo que estos) esta rola tiene que estar de backsound: Por encima de todas las canciones que vienen en el soundtrack de la película que es mi vida (aburrídisimo, me imagino).

Y lloro porque soy una marica, porque me da miedo lo vulnerable que me pone esta canción, porque me causa horror el tamaño de ñoña que soy y me da mucho pendiente enamorarme así. Uno no puede ya andar por la calle regalando pedazos de su corazón a estas alturas de la vida y con la inseguridad que se vive en esta Ciudad… Y traen pistola!

La cosa con esta canción es que toda ella es la imagen más cercana de lo que yo creo que es el amor (les dije, que dejaran de leer, pero ándele, mijito, quería seguir…).

Busco que mi buena suerte me lleve un día a ese momento, no a “estar sentados en un pasto viendo que cae la noche y tal y tal”, no, sino a ese momento de lucidez en que la realidad me golpee en la cara y me encuentre plena, amada y contenta.

No me importa nada en este mundo, ni el dinero, ni el trabajo, ni una vida regia con pose y sociedad, nada me importa tanto como obtener esa lucidez pesada y consciente de que he hecho todas las cosas correctas para poder decir por fin: “…you ease my troubles with your hands like the night puts a calm on the valley”.

Tú me pinche quitas todos los problemas que tengo cada vez que me abrazas… qué cabrón!

El miedo radica en las altas probabilidades de equivocarse, en cometer errores inconscientemente y terminar muy lejos de esta canción; Miedo de dejar pasar la oportunidad de enamorarse así o de ignorar pendejamente todas las señales que llevan a esta canción.

La razón me incapacita muchas veces de escuchar a mi corazón y mi corazón a veces hace un desmadre que la razón no aprueba. Así me la paso siempre, buscando un equilibrio y haciendo malabares circenses para elegir, amar, confiar, desconfiar, ceder e imponer. Yo no sé si para todos es igual de difícil que para mí, o si otros han descubierto una fórmula o ecuación matemática para seguir su intuición… pero para mí esto es una perra desgraciada!

Esta canción me recuerda que eso que busco sí existe y como me parece bien imposible de alcanzar, me da un miedo terrible estar haciendo las cosas mal.

Y lloro porque me he equivocado antes, porque ya he sentido eso de “…you ease my troubles with your hands like the night puts a calm on the valley” y he estado equivocada, me he mentido o me han mentido y resulta que todo se vuelve nada.

Esta canción no es de alguien, es mía, es mi parámetro personal para medir intensidades y profundidades. Un verdugo, un poster en la pared para inspiración, un depredador, una imagen a través del aparador, un deseo privado, un sueño íntimo que solito se compartirá a la hora de la hora en que llegue la calma al valle (right?).

Me caga llorar.

I’m the one who seeks, so I MAY FUCKING FIND

Era 1996 o 1997, Lizbeth adolescente en una cama viendo el techo, 1:00 de la mañana y a través de los oídos por dentro de todo el cuerpo, esta canción.

Le tengo un cariño como una veladora encima de la estufa, como de cosa omnipresente.

La quiero porque nos parecemos, porque toda la vida estamos esperando algo, toda la vida buscándolo con la certeza de que lo tendremos, pero, putamadre, parece que no quiere llegar.

Soy cuidadosa con estas rolas, las tengo en un cajón especial y no se sacan más que en aniversarios, “lunes, martes y fiestas de guardar”, porque no deben malgastarse.

La escucho porque me hace sentir miserable, pobre y asquerosamente idiota, la más grande de las pendejas de este mundo… 

Pero conforme avanza, (es increíble que una canción haga esto) me llena de coraje y me dan ganas de golpear paredes, escupo sangre por los ojos, me explota la cabeza de enojo y entonces declaro guerra porque me caga no tener lo que quiero. Un propósito sobre otro.

Te juro que no me muero antes de hacer mi pinche voluntad.

Ya para estos momentos estoy quizá llorando de puro coraje y me da comezón las ganas de vengarme.

Time was never on my side, so on I wait my whole PINCHE CULERA lifetime…

Se llama “The Outlaw Torn” y es de Metallica (y se me callan el hocico a los que no les guste Metallica antes o después del Master…, escúchenla!)

And now I wait my whole lifetime
For you

I ride the dirt I ride the tide
For you
I search the outside, I search inside
For you

To take back what you left me
I know I’ll always burn to be
The one who seeks so I may find
And now I wait my whole lifetime

I’m Outlaw torn
And I’m torn

So on I wait my whole lifetime
For you

The more I search the more my need
For you
The more I bless the more I bleed
For you

You make me smash the clock and feel
I’d rather die behind the wheel
Time was never on my side
So on I wait my whole lifetime

I’m Outlaw torn
And I’m torn

Hear me
And if I close my mind in fear
Please pry it open
See me
And if my face becomes sincere
Beware
Hold me
And when I start to come undone
Stitch me together
See me
And when you see me strut
Remind me of what left this outlaw torn

I’ts my party and I cry if I want to

Posted On 13 octubre 2010

Filed under catársis, memoria, soledades

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Este año me ha pegado bien cabrón, creo que por mucho tiempo no olvidaré lo mal que me trató mi año 27.

Me quejo por gusto y lujo, no porque quiera dar lástima; me quejo porque quiero que el pinche 27 sepa que me ha metido los peores chingazos que ningún otro año ha podido (quizá el 19 quede el segundo lugar de los años malos de mi vida hasta ahora), pero también para que sepa que HE TRIED TO BRING ME DOWN, BUT HE COULD THE FUCK NOT!

Muy buen enemigo, buen adversario para los putazos, te respeto 27, pero me la pelaste. Y escúchenme bien, resto de los años de mi vida: If any of you, sons of bitches, got anything else to say, NOW IS THE FUCKING TIME!

Bien.

Ahora…

Creo que este año oficialmente me he convertido en una adulta, en una adultilla cualquiera de esas que van por la vida haciendo cuentas y temiendo al cambio; no me siento realmente como tal y me he resistido durante un par de años, pero ya lo soy.

Este 12 de octubre he sentido un cambio disimulado, no he tenido Depresión de 1929, ni de 1914, no pasé el día como quise porque ocupaciones de adulta me robaron de mi cumpleaños. No salí, no vi a amigos, no cené con la familia, no vi a mis hermanas, no me tomé un whiskey y nadie hizo un brindis a mi salú, como otros años.

Sin embargo, trabajé todo el día y a ratos olvidaba que era mi cumpleaños, no por la chiflazón esa de “quiero ser la cumpleañera”, no, sino por el hecho de que morí todo el año para renacer el 12 y durante el 12 ni me di cuenta que estaba renaciendo!!!

Olvidé hacer mi ritual de Muerte&Resurrección, no tuve funeral, nadie asistió a mi parto… no sé… como que este año mantuve una postura indiferente hacia el 12 de octubre, digamos que me pasó de noche.

(Roll the mouse over to see comments)

Algunas personas, however, impidieron que se me fuera el día en blanco, y muchos me llamaron y me hicieron sentir spoiled (: Gracias, pedorros, los quiero mucho a todos (:

El Queqs me ofreció un día precioso con muchos regalos, una cajita forrada con scraps que dentro contenía muchos objetos fascinantes. No nos retratamos juntos ese día, ahora que lo pienso.

En el periódico, mis compañeritos me llevaron pastel de cajeta, Pipo en Itunes me cantó las mañanitas y convivimos.

Jules me regaló la AstroLamp que he buscado durante toda la eternidad. Gracias, Jules, I love you, bro (:

Calebs me regaló una cajita con alfajores de la tienda del Argentino, fuck yeah!

Como estuve trabajando todo el día y no las vi,  mis hermanas me firmaron en facebook que había un regalito para mí en la mesa de la sala, así que cuando llegué me encontré con esto: Una cazuela enorme con chillidog, un pastel de almendras del CakeLand y una cajita de Qequitos del DeliCakes: luuuuurrrve!!!

Sentí que era una ironía, había todo para una piñata: el pastel, el chillidog, las cocas, las velitas… pero no había piñata y la niña nunca llegó a la fiesta.

Me dio un bajoncillo secreto y prometí que no volvería a dejarme pasar un cumpleaños tan horrible como este.

Muy felicilla, though… Me da gusto haber sobrevivido a los 27 y no quedarme en el camino como Kurt, Janis y Hendrix, que murieron a la edad fatídica y chale… me siento bien, después de todo me siento bien. Sé que pude haber hecho más por mí durante este año, pero no dejarme morir ya es una gran ganancia.

Decreto que mis 28 serán la hostia, joder!

Cierro con mi mamá, que cada 12 de octubre no me canta las Mañanitas, sino esto:

Gracias a todos por las felicitancias, I’m still alive fuckers.

La venganza póstuma

Posted On 20 agosto 2010

Filed under admiradora, soledades, vatos

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Caleidoscopio. Verde sobre celeste. Su sonrisa en slow motion. Muso a la fuerza. Candyland de Cocorosie.

La venganza póstuma: Un filme silente y eterno. Por Lucrecia.

Oye, Agüelo

Posted On 2 agosto 2010

Filed under catársis, familia, música, soledades

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Es nada más que a veces me siento sola, que no te encuentro donde deberías estar y entonces el mundo se siente grandísimo…

Saber que no estás en ninguna parte de este mundo grandísimo me abre un hoyo en el pecho que no puedo cerrar, y ese agujero duele como mil dolores mortales juntos.

Yo necesito tu abrazo y tus dibujos en servilletas. Necesito tus dulces en el primer cajón, la sombra de tu cuerpo en la pared de la cocina, el jazmín, la hora de la comida de Gertrudis, la mecedora, el periódico sobre el reclinable, tu rostro en la ventana, tu mano sosteniendo la mía al caminar. Necesito tus títeres con calcetines, tu caja de discos, tu “Cántame una canción”, tu sutileza para echar unos billetes a mi mochila, tus cuentos de brujas sentados en la banqueta…

Al menos, déjame necesitar tus últimos días, házte tantito para allá me quiero dormir contigo. Agüelo,¿ no tienes frío? ¿te tapo con mi capa de bruja? Agüelo, no tengo canción hoy, te canto una de un comercial de televisión. Agüelo, tengo ganas de llorar, déjame estar en el patio, te bailo una pataíta por bulería, te preparo un taquito, te abro la ventana, te traje un dulce, vamos a tomarnos una cheve.

Agüelo, déjame llorar a gusto, me escuchas, yo te cuido, apriétame la mano si escuchas. No quiero nada de cuatro de la mañana, nada de pasillos, ni de aparatos, ni de pijamas abandonadas sobre el perchero, no quiero saber de agujas, ni de cajas de pastillas y jarabes. Agüelo, no quiero esa camilla, no te pueden llevar, esta es tu casa.

Te cambio esta tristeza por un abrazo volando, por casas que no tengan techo, por horas que no tengan minutos y colores azules que se pinten solos sobre los papeles. Te cambio este dolorcito latente por un sueño, por un ratito de verte, por dos palabrillas, las que sean, las que quieras. Te cambio mi llanto por regresar el tiempo, por una tarde en el rancho, por tu olor en las almohadas, por tus camisas almidonadas, por tu silla favorita, por unass enchiladas sin cebolla… te lo doy todo, si me quitas esta extrañadera que me hace sentir chiquita y con ganas de meterme bajo la cama y llorar, llorar, llorar toda la noche hasta que “Muchachita de pelo negro debajo de la cama” y me saques del tobillo.

Oye, te extraño tanto, estar separados todavía me duele y no se hace costumbre, esto no tiene para cuándo terminar, necesito ayuda.

Oye, Agüelo tengo horas, cámbiamelas por las no-horas, vamos a caminar, mientras te canto esta canción o la que quieras.

Just for a moment everything I treasured was gone
Just for a moment I faced my life alone

Oh, how I love you.

Just for a moment the world was full of pain
Just for a moment my luck had finally run out

Oh, how I love you.

The same thing that blew us together
might blow us apart,
so keep a piece of me precious
and close to your heart.

Just for a moment all of my nightmares came true
Just for a moment my heart was broken in two

Oh, how I need you
Oh, how I’d miss you
Oh, how I love you

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