Sobre cómo remendar un pantalón puede cambiar la situación de nuestro país

Escribo esto mientras escucho a Glenn Gould tocando a Bach (por estricta recomendación del doctor).

Así de grave está el asunto.

Hace unos días me dio un rush de creatividad, me contagiaron la inspiración y de pronto retomé muchos proyectos chiquitos que tenía estacionados. Me di cuenta de que me pasaron muchos meses por encima, me atropelló el tiempo y ahora sentí un despertar que ve tú a saber si tiene que ver con la primavera, el amor o las elecciones a Gobernador (que, oye, me tienen muy mortificada).

Bueno, pues ando queriendo armar una Battle Jacket, o más bien dos, y un Metal Vest. Para esto ando en busca de parches y diseñando otros más que yo misma quiero bordar.

Battle jacket in the making

Quisiera que cada chamarra tuviera un tema, por así decirlo, y mi mente lo percibe como el proceso de armar un Cubo Rubik, un reto diminuto para distraer mi mente y al mismo tiempo producir.

Antes de arrancarme a la locura de bordar y de acabarme los ojos y los hombros, quise resolver el issue de ver cómo se veía algo bordado directamente a mano y en mezclilla, así que me puse a remendar un pantalón que estaba agujerado de la cola.

Okey, sí, soy una anciana, lo que sea.

Patched jeans 1

Este era una vez un pantalón de mezclilla que mi hermana menor usaba en el año, digamos, dos mil tres.

No es 100% mezclilla porque la tela se siente un poco spandex y por eso el pantalón es bueno, porque se ciñe a las nalgas y no aprieta: a win/win situation.

Mi hermana lo abandonó a su suerte porque why the fuck not?

Yo lo rescaté de la mala vida que le daban y lo uso hasta la actualidad; por desgracia la tela del área de las pompis no sobrevivió la tercera guerra mundial, tres pedos y una sentada en alguna banqueta. Así es esto, el pantalón se rompió y ya nada volvió a ser igual.

Mi adicción a Pinterest me llevó usar el ingenio y el 15% de mi cerebro que administra el talento, y me dispuse a bordarle un parche coquetón; en parte también en aras de retomar mi bordado monstruoso para mi próxima opera magna: la Battle Jacket.

Patched jeans 2

Primero le recorté la tela rasgada.

Patched jeans 3

Después, con ayuda de un bastidor inmovilicé la tela y el parche juntitos. El parche es un pedazo de tela que envolvía un regalo de cumpleaños que mis amigos Susana y Carlos me obsequiaron.

Patched jeans 4

Quise usar hilaza y no hilo porque quería que se viera remendado a propósito y que no pasara por un trabajo de remiendo profesional. A mí que entre más trashy/gitano/jipi/ñoño, mejor.

Los stitches, claramente, no son los mejores, y sé que tengo que usar más tipos de puntadas, pero qué quieren, es lo que hay.

Y no tiene chiste: bordar la tela y la mezclilla juntas, ponerle amor, soñar que un día podremos parchar todo el pantalón y traer una prenda única. Ya veremos, orita lo que importa es que tenemos salud.

Patched jeans 5

La cosa quedó más o menos así. Mi mamá dice que sigue pareciendo roto y que además el parche da la ilusión de que se me ve el calzón, pero yo le digo que hay que aceptar la vida como viene, que no pasa nada, que un calzón no va a cambiar la situación de nuestro país, que nosotros mismos somos los que hacemos el cambio y que tenemos que empezara tomar acciones.

Patched jeans 6

Pues mi bordado no va a ganar el Concurso Internacional del Bordado Profesional, pero en mi papel de Dios personal acabo de soplarle nueva vida a una prenda que no utilizaba.

Quiero aclarar que debí haber utilizado un parche de tela más gruesa para asegurarme que me durará otros doce años y que a la próxima usaré hilaza más clara porque siento que el color de la hilaza le quita protagonismo al parche per se.

Por otra parte, me aplaudo… y con esto doy por comenzada la temporada de proyectos mensos, inútiles y totalmente irrelevantes para la humanidad.

Gracias y buenas noches.

Patched jeans 7

Sobre el verbo ‘sufrir’ y sus conjugaciones

Posted On 6 diciembre 2014

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Fragmento del “Manual para lidiar con la pérdida”, por Lix Gutiérrez, 2014.

” La separación definitiva (tan lejos como el espacio y el tiempo nos permite acuñar el concepto de ‘definitivo’ ) causa dolor puro, una sensación de soledad y abandono que para el ser humano es insoportable: El mundo se apaga, se oscurece y se convierte en una habitación cerrada (o tan abierta al infinito que se siente bien cerrada) donde no habrá nadie nunca más y ninguna voz hará eco en ningún rincón. Esta habitación se enfría y uno se encierra adentro para siempre.

Entonces:

1. Sufra

Sufra la pérdida como un Australopitecus, salvajemente y sin civilización. Llore bajito y en la privacidad de sus brazos o vaya por todo y grite que le duele, que no puede más, que siente que se muere, por fin, después de tantas fatigas. Olvídese del qué dirán y deje correr el moco, tállese las lágrimas de los ojos con la vocación de un niño de tres años, póngale sonido a su dolor y gima, laméntese, no cuente los ‘Ay’s.

Este es el momento en el que todo está permitido, usted tiene licencia para todo: indulgencia para extrañar, para regocijarse en la nostalgia y empaparse de recuerdos; permiso para pensar en el “hubiera”, en el “what if”, incluso en el “chingadamadre”. Ya vendrán otras etapas del proceso en el que esto estará prohibido… por ahora, intoxíquese de dolor y disfrútelo, porque disfrutar el dolor también es una ocupación muy respetable.

Levante la cabeza alto y sufra.

Black Metal ist Krieg: Un acercamiento al Black Metal

Black metal meme

… And I like my black metal just like I like my men: raw and atmospheric.

La primera vez que escuché rock (conscientemente) fue Guns and Roses, estaba en secundaria y me acuerdo que ponía el Use Your Illusion I y detenía el cassette de vez en cuando porque me aturdía tanto ruido junto. No me molestaba, más bien la música me ponía ‘restless’, me daba un poquito de ansiedad que me generaba mucha energía y no sabía que hacer con ella.

Obvio, tomen en cuenta que a esa edad mi background musical era Michael Jackson, Timbiriche, Flans… y de pronto (no me acuerdo cómo di con el cassette): November Rain.

Mi yo pre-adolescente se quedó así:  O.O  cuando vi a Slash tocando un solo frente a una iglesia en medio de un desierto. Mi niña precoz dio un gasp cuando vio a Axl Rose en shorts de licra blancos, oh-heavenly-sight, nunca más otras nalgas en licra opacaron a las de Axl.

Anyways, en mi inminente encuentro con la adolescencia encontré un punto de alivio a mi ansiedad en el rock y comprendí que su uso práctico y real es de descarga de energía extra, de liberamiento de ansiedad, de enojo, de estrés y de todos esos desmadres psicológicos que nadie nos enseñó cómo liberar.

Y supongo también que ese es el significado de la música en general, liberar emociones o sentimientos, pero en el caso de la música pesada, oh boy… 

Con el tiempo evolucioné a géneros cada vez más ruidosos; me acuerdo que en la prepa me quedaba dormida escuchando en el Walkman el Vulgar Display of Power, de Pantera (Happy days). Pasé por muchas bandas de rock, punk, metal, hasta que: Black Metal.

De ninguna manera soy una persona capacitada para explicar el Black Metal, pero todas las cosas complicadas requieren una justificación por su complejidad, y me siento segura de justificar un poco porque entiendo cómo funciona el Black Metal en mí.

Cuando escucho una buena banda de este género, siento unas ganas irresistibles de golpear mi cabeza contra una mesa repetidamente, como un martillo.  Quiero gritar hasta que vomite los pulmones por la garganta, hasta que me ponga morada y se me salgan los ojos de un saltón; me dan ganas de golpear cosas con los puños cerrados… Mi hermano comparó un día el riff de guitarra de una banda de black  metal con el “Crunch de galleta María” and I totally dig it. Muerdan una galleta María y el crunch que oyen adentro de sus oídos, multiplíquenlo por milputomillones, transfiéranlo a música y así se siente el Black Metal. (Gracias, Dios, por darme un hermano conocedor de la materia).

El Black Metal consiste en una serie de riffs repetidos en frecuencias rápidas y estridentes, puede que sean insoportables, pero el truco consiste en saber que el Black Metal está creado para inducir un trance, un estado de congestionamiento en el cuerpo que sólo es liberado a través de un ‘headbang’,  eso que hacen los rockeros cuando agitan el cabello y toda la tocada se queda oliendo a Pantene.

Cuando vi que pude alcanzar el trance y quedarme cómoda ahí, busqué hermosismo y di con el Atmospheric Black Metal. And I’m in love.

Podríamos discutir horas sobre la parafernalia del Black Metal, el origen, los spikes, el corpsepaint, los logos de las bandas, los nombres, la ‘filosofía’, los ‘trues’,  los temas que aborda, hombre, que esto da para una puta tesis… pero no lo haremos hoy, quizá luego.

Por ahora quiero compartir con quienes se dejen, una selección de mis piezas favoritas, recientes y más impactantes. Alomejor como un acercamiento indefenso e inocente al Black Metal.

Si nunca han escuchado Black Metal en forma y no andan de humor de oír algo nuevo, no escuchen nada de esto hoy.

Pónganlo en su lista de YouTube de “Watch Later”, para que un día, cuando se sientan cómodos consigo mismos y quieran escuchar algo nuevo sin juzgar y con la inocencia de un primerizo ávido, escuchen algunos de estos temas sin repulsión.

Dénle tiempo, Black Metal has to grow on you.

El que se siente bien “true” y dice que no oye nada más que Black Metal, es un pendejo, porque el Black Metal no puede escucharse todo el tiempo, y el que de verdad lo está oyendo todo el día, no lo está apreciando.

El oído para el buen Black Metal se pierde si uno se abandona a él, es la naturaleza de un género musical agresivo, rápido y violento, como lo es éste… una cosa complicada.

El caso es que paso a dejarles un par de cosillas interesantes para newbies. Los que se sientan muy puristas y ortodoxos, pasen a chingar a su madre, aquí voy a poner nomás lo que me gusta.

Dark Throne – Quintessence

Una canción escrita por Varg Vikernes, cuya temática es la inmortalidad/omnipotencia de aquellos que dejan que sólo una fuerza guíe su vida: SATAN. This ist Krieg, dudes, I tell ya’. Puede o puede que no coincida con estas diatribas satánicas, pero:

“Only one single lamp do show me this way
And that is the eye of Satan”

¡EPIC!

Nargaroth – A whisper underneath the bark of old trees 

Nosotros le decimos “Nalgaroth”. Le comenté a Raúl que esta rola quería que fuera el soundtrack de mi funeral (True!), que esté en loop en el cuarto donde tengan mi ataúd. Los growls (a mi gusto) deben ser así, inaudibles, y tiene una melodía escondida que me llena de cosas bonitas y me hace sonreír (Noña!), es una de mis favoritas por su cadencia. Contiene un diálogo extracto de un filme de Fritz Lang, M (1931). La muvi trata de un asesino de niños (Peter Lorre) que escucha voces que lo obligan a matar. En la rola suena la confesión del asesino: Desgarradora.

Hermóðr – Slutet På Hans Sista Resa

Atmosférico, esférico, sueco, reciente, lanzado en el 2012. Mi reciente obsesión.

Alcest – Solar song

Una banda francesa, nuevita, famosa por mezclar Black Metal con Shoegaze, con un resultado dudoso de que el Black Metal vaya, en un futuro, por un camino true y ortodoxo. Esto es hibridez pura y hermosa, algo que le dicen Post Metal (Dude, we’re old!).  Me recuerda un poco a Sigur Rós (I know, weird, isnt?). El cantante, Niege, es una joya! Talento hasta en los calzones.

Falgar – La dama del alba

¡Señores, Black Metal Latinoamericano! De Puerto Rico y en español, qué chulada. Suena mucho a Dark Throne en su etapa gloriosa, creo yo. Amo los growls en español.

Y eso es todo.

Ahora, pongámonos corpsepaint y seamos TrueBlackMetals para siempre:

Black Metal Grumpy Cat

Black Metal Grumpy Cat II

Se te derrite el yuki

Posted On 12 abril 2011

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El domingo nos vinimos a encontrar un tesoro arcano, un patrimonio nacional, el Atlántis del mugrero que venden en los parques, el terror de las mamás, el mejor amigo del cólera y de los niños de tercero a la salida de la primaria.

El Diablito.

No un yuki cualquiera, ni un raspado más del montón. NO.

El Diablito.

Y no es lotería.

 

Un pinche flashback a mi niñez costó 15 pesos, el segundo nos costo 20 porque lo pedimos más grande para más placer. ¿Quién se acuerda de la gastritis en estos momentos de gloria?

Monterrey ya trae temperaturas de arriba de los 35, así que el Diablito es el mejor amigo de sus fiestas y piñatas, pero cuando ya iba por el tercero, Raúl dijo no. No y es no. Y luego vino aquello de que no has comido, nomás te estás haciendo daño, al rato te va a doler más cuando salga, y esas cosas de mamás que sólo Raúl (que no es mamá, sino novio) sabe hacer.

El lunes, todavía en la nube de fantasía del mundo de los Diablitos, después de ver a los expertos preparándolos y claro, con un feeling de chingonismo, nos dedicamos a hacer uno casero y esta es la historia.

Tenía una bandeja de hielo que tuvimos que picar primero.

Con mucho amor y miedo de que las aspas se hicieran un desmadre, metimos el hielo a la licuadora.

Si usted cree que hicimos bien en meter el hielo a la licuadora, avance dos casillas. Si cree que hicimos mal, entonces vuelva a tirar los dados.

La licuadora, que es vieja no nos permitió hacer el frapé tanto como lo deseábamos, pero ayudó, así que primero le atascamos al vaso unos cuantos litros de chamoy para ir preparando el terreno.

Luego del chamoy líquido, vino el hielo, o la pedacería que con mucha imaginación nuestras mentes creyeron que era frapé.

A continuación viene el turno de los limones, que juegan un papel muy importante en la preparación de esta exquisitez. Agregue dos limones o mitades al gusto y déjese llevar por la intuición, ¿qué personalidad quiere que tenga su Diablito? ¿Algo más Satán de pastolera, algo medio demonio de heavy metal, o más bien algo más Belcebú de Halloween? Usted decide, esta es su oportunidad de experimentar!

Si para estas alturas ya le empiezan a dar cosquillitas debajo de la lengua o como comúnmente se dice “se le está haciendo agua la boca” (o se le está haciendo agua la canoa), continúe, esto significa que el Diablito va tomando forma.

 

En otros tiempos, quizá hubiéramos añadido alcohol, tequilita o vodka, pero como estamos en horario infantil, es imposible.

Después de una ración de chilito en polvo y sal al gusto, su bebida está terminada y puede usted sentarse a disfrutar del irresistible sabor de un Diablito.

Recuerde mantener a la mano algunas pastillitas de Omeprazol.

Gracias, amigos,  y buenas noches.

Obras primigenias del enamoramiento

Posted On 6 diciembre 2009

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Hace mucho y con muchas razones para justificarlo, inicié mis anotaciones previas para un texto que se llamaría “Instructivo para desenamorarse”.

En mi libro rojo anoté algunas maneras que me podrían servir para obligarme a no estar enamorada. Según mis cálculos de mujer fatal, era posible ignorar el sentimiento de enamoramiento (OJO: no estamos hablando de “amar”, sino de estar “enamorado”) usando la razón y la lógica.

No estaba muy segura si se podía combatir los sentimientos (o sea, la entraña, el nervio, la pasión) utilizando el cerebro (o llámese, la razón), pero tenía fe (otra cosa estúpida igual que las anteriores, que ni se ve ni se toca). Como no estaba muy segura, quise adentrarme a investigar.

Primero comencé a escribir movida por el despecho, cada vez que me sentía la más estúpida de las enamoradas me entraba un coraje indescriptible y entonces anotaba lo que NO hay que hacer. En este caso, pude haber escrito algo como “Regla Número 56: La estupidez es inherente al enamoramiento, combátala siendo un monolito de piedra”, o algo por el estilo (obvio, esta regla la acabo de inventar, no es parte del instructivo).

Cuando notaba síntomas que no eran normales en Lizbeth, también los anotaba, algo como “Cuando sea acariciado usted sentira que su piel ya no es la misma después de que fue tocada por las manos de su amado; para este punto, si usted quiere desenamorarse querrá arrancarse ese pedazo de carne, querrá cercenar el miembro acariciado, usted querrá romperse la piel”. Tristemente, este último síntoma sí es parte del manual y me costó mucho tiempo encontrar la descripción exacta de lo que sentía.

Siendo como soy y quieréndome desenamorar pasé muchas agonías y contradicciones porque querer escribir este instructivo implicaba investigar muy bien lo que se siente estar enamorado y luego renunciar totalmente a ese estado.

¿Tienen idea de lo pinche que es eso?

Cuando uno descubre que se está enamorado de pronto quiere seguir por siempre enamorado, sintiendo pendejadas en el estómago, y sonriéndole a la nada cuando uno recuerda cualquier pendejada, esto es una droga. Entonces renunciar al mejor sentimiento del mundo fue para mí el intento de una empresa digna del Heróico Colegio Militar Mexicano (por ponerte un ejemplo, verdá).

El caso era que anotar todas las cosas chidas de estar enamorado y luego escribir una manera para sentir exactamente lo contrario era como destazar a un oso de peluche con un machete ensangrentado, o pegarle a tu mamá, o matar a un gatito, o decirle a un niño de tres años que Santa Clos es su papá, o sea: LO PEOR!  Me sentía de lo más mierda que te puedas imaginar, sin embargo, el libro rojo se fue llenando de reglas, pasos a seguir y a des-seguir, consejos, síntomas de enamoramiento y posibles curas, o sea, una ristra de pendejadas que no sé si seguir contando.

Sentía que no era justo que el final de mi trabajo consistiera en querer desenamorar a alguien, en quitarle lo más chido de este mundo que es alabar el ser de otro, contemplar por horas la posición de su cabello o soñar con los pliegues de su piel. Pero por otra parte sentía que me lo debía, que yo debía ayudar a unos pocos sacrificándome para enfrentar el sentimiento y la razón (toda mi vida se ha basado en este concepto, por eso creía que esta sería mi opera prima) y convencer al enamorado que si estaba en una situación donde era tratado como mierda, o no era correspondido, era menester renunciar al sentimiento para dar paso a la lógica.

Hice locas anotaciones que no tienen principio ni final, una frase me ha servido durante mi desintoxicación y reza así: “Some things were never there to begin with” (no voy a decir de donde la saqué, si alguien lo sabe, chido, cálleselo, es increíble que se pueda encontrar tanta sabiduría en un lugar donde a nadie se le ocurriría buscar). La frase me sirivó perfecto, funcionaba, me la repetía como un mantra cada vez que veía venir al objeto de mi afecto. No era magia, pero con el tiempo se ha ido clavando en mí con respecto a esa relación.

Yo juraba que una vez reuniendo toda la información posible del enamoramiento iba a poder sentarme a escribirlo, pero ya va al menos un año o dos y el instructivo sigue como fantasma en muchas páginas del Libro Rojo, todavía en su modalidad de notas e ideas sueltas.

Pensaba “¿por qué no puedo escribirlo?”, porque soy de esas escritorcillas que aseguran que el texto debe decidir cuando ser escrito, algo que consistía más o menos como el peyote, aquello que dicen que “Tú no debes buscar peyote, el Peyote te encuentra a ti”. Entonces yo estaba esperando a que el texto viniera a mi camino y me dijera cuándo era oportuno escribirlo.

Lo fui dejando (no lo abandoné), le fui dando su espacio. Conforme pasaban los días anotaba una u otra cosa más, hasta que ya no hice ninguna aportación.

Ahora siento que ya no puedo reunir más información sobre el enamoramiento, ahi está todo lo que debo desarrollar y pienso que el texto estaba esperando a que yo me terminara de desenamorar para ahora sí escribirlo.

Como que el texto quería que yo me desintoxicara de toda la pasión y el coraje para no escribirlo con sombras de mujer dejada o con rencor, el texto quería que yo estuviera consciente y hubiera superado mi enamoramiento para darle el valor real y no un valor opacado por el despecho que sentía por ya no ser una mujer correspondida en el amor.

No sé si ya es tiempo de retomar el texto y darle su forma. No estoy segura siquiera de que quiero escribirlo.

Sé que hay información valiosa ahí, sé que a muchos nos podría servir, que incluso podríamos copiar un manual y tenerlo en nuestros botiquines, lo sé… pero no sé por qué el texto sigue sin salir, ahí todavía estacionado.

Esta noche lo hojeé y encontré muy chistosa mi manera de descargar sentimientos, escribiendo todo y nunca diciendo nada.

El Libro Rojo quiere presentarles las obras primigenias del “Instructivo para desenamorarse”, por Lix Gutiérrez.

"Some things were never there to begin with". Chéquese que el NEVER está felizmente repintado y repintado.

 

El dibujo de las nubes y el campo verde me servía para desviar mi atención de la opresión que es estar enamorado.

Algunas veces la inspiración no me dejaba llegar al Libro Rojo, entonces escribía en donde se pudiera. En este caso en un evoltorio de cigarros, que luego pegué religiosamente al Libro Rojo.

Receta para hacer margaritas (cortesía de Jules)

Posted On 24 noviembre 2009

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MARGARITA (pronúnciese “margarira” con acento gringo)

Receta

€  2 c. Zumo de Limón
€  2 l. Cointreau o Triple Seco
€  2 cl. Tequila (blanco)
€  10 gr. Azúcar
€  Sal
€  Hielo (7 u 8 cubitos)

Elaboración
Poner en una coctelera todos los ingredientes y mezclarlos bien con el hielo. (tambien puedes poner todo en la licuadora y hacerla frappe)

El Contreau, es un licor de naranja, que tiene varias marcas El mas comun es el Controy.

Para escarchar la copa, pon en un platito plano, sal, humedece Con limon el borde de la copa y despues pasa la copa por la sal.

Pasos para ser gatito al sol en días de frío

1. Conviértase en gato: Atrape las mañanas a la mitad, olisqueé las almohadas, inhale y exhale rayitos de sol.

2. Tiéndase cerca de la ventana: Busque la luz del día, sobretodo filtrada a través de cortinas de muselina, ventanas góticas o buhardillas antiguas.

3. Encuentre su lugar: Pruebe todos los ángulos de la ventana, acuéstese de todas las maneras posibles y experimente con todos los ángulos. Encontrará su lugar en el sitio donde lo alcanza el sol, donde su cuerpo calienta mejor el edredón y donde hay espacio suficiente para cerrar los ojos y dormir por dos minutos que le parecerán dos horas.

4. Estire su cuerpo: Una vez encontrado su lugar, disfrutar de él no le será difícil. Extienda su cuerpo a todo lo largo y ancho del lugar, permítase bostezar, cantar una canción, reconstruir una conversación o recordar una mañana parecida a la que está viviendo en este momento, pero en otro lugar del mundo. Compare el clima con el de otra estación del año y piense en qué se le antoja para desayunar.

5. Sea gato: Este punto se explica por sí mismo.

He aquí la ilustración explicativa de algunos ejercicios para ser gatito al sol en días de frío:

Paso 1 para ser Gato al Sol

Paso 2 para ser Gato al Sol

Paso 5 para ser Gato al Sol