Sergei ‘El Bailador’ Prokofiev

Como yo creo en que nada es una coincidencia, una mañana el Universo me agarró de los pelos y me aventó a un cuarto donde sólo estaba la obra de Sergei Prokofiev, compositor y pianista de otros tiempos (¡Qué importan cuáles tiempos!).

Ahí me puso frente a frente con una pieza que se llama “Montagues and Capulets”, conocida por “The dance of the knights”, compuesta para una obra de ballet sobre Romeo y Julieta en 1935 (Estamos hablando que en 1935 mi abuela tenía 15 años, por ponerte un ejemplo; o sea, hace poco, es una pieza chavita).

En realidad estaba buscando el “Fortune Plango Vulnera” de Karl Orff en su Carmina Burana y encontré un disco que se llama “150 minutes of dark classical music”; muy bueno, aunque obviamente 150 minutos no son nada para contener tooodas las obras maestras oscuras de la música clásica. La intención es buena y el disco trae muchas piezas grandiosas que te vuelven loco y te hacen cuestionar “¿Qué putas estaba pensando Beethoven cuando escribió la Apassionata? No jodas, pinche Ludwig, con esos sustos” (Por cierto que Verdi también era un pinche freak, ve a ver lo que tiene, pinche loco).

Total que, volviendo a lo que nos atañe, descubrí al Señor Prokofiev: un amor de pelado.

Sergei Prokofiev

La “Montagues and Capulets” me robó todo lo que me quedaba de sanidad, es una melodía que me taladró la cabeza durante meses. La escuchaba en el silencio, la soñaba, la tarareaba todo el tiempo…

Descubrí que Prokofiev, o Sergei, o bueno, Sergio el bailador, pa’ la raza, compuso una versión de esta pieza para piano, pero ni se molesten en buscarla, la mejor es la versión para orquesta, es un chingazo en el hocico.

Cuando la escucho tengo espasmos y ansiedad en la punta de los dedos, me dan ganas de cerrar los ojos y temblar para causar el intrincamiento de mis músculos. Si la pongo a volúmenes estratosféricos es la muerte.

Bueno, mi obsesión con esta pieza era tanta que dejé de escucharla, me impuse un veto porque sabía que si seguía escuchándola tanto e indultándome secretamente acabaría por chotearla en mi ser, mi espíritu se aburriría de tanto Prokofiev y pa’ pronto la aborrecería.

Suelo aplicar este método para la música que me gusta un chingo y es doloroso, masoquista, horrible. No poder escuchar una canción que te gusta tanto porque tú mismo te lo prohíbes es inhumano, es cruel, vamos, que es una tortura medieval, es muy difícil de sobrellevar.

Mi método es poner la rola en una lista con muchas otras rolas y ponerle en modo Shuffle.  El Shuffle se encarga de tocar lo que le da la gana y yo tengo fe en que el Universo moverá sus hilos invisibles para que un día, cuando menos me lo espere, ponga “Montagues and Capulets” sin que yo le haya puesto ‘play’ con la intención de masturbar mi oído un rato.

Tú déjaselo todo al Universo.

Total que pasan las semanas y mi lista (que es considerablemente larga) no toca  “Montagues and Capulets”… yo me vuelvo loca esperando, deseándola, pidiéndole al Destino que intervenga en mi Spotify, pero no da señales de Sergio el bailador.

Hoy me doy por vencida y aprovecho que es viernes para darme.

Y claro, darles a ustedes también.

Con un placer enfermizo, les presento  “Montagues and Capulets”:

 

 

Si no sientes escalofríos estás destinado a morir lentamente por pinche insensible. Bye.

World of Wisdom

Nos gusta ir a Expo esotérica, placer culposo, sí, nomás que nosotros le decimos “Expo tu bruja” y no vamos por las razones convencionales (existen razones convencionales por las que algunas personas asistan?)

A mi me gusta oler el incienso en cantidades descomunales, buscar piedras y amuletos a precios baratos, a viborear a los travestis que tienen superpoderes, leen la mano y se visten como Shakira, a las gordas que te dicen “Mija” y te venden hierba santa pa la garganta.Total, que nos gusta ir a pasear.

Nunca dejamos que nos lean las cartas o nos apliquen sus poderes extraterrestriales y tratamos de no tocar nada.

Generalmente es un fiasco pero otras veces salimos con uno que otro tesoro hecho de huesos de ave o de piedras de Río de Janeiro.

El caso es que esta última vez nos inscribimos en una especie de tombola o promoción donde ponías tus datos (nombre, lugar, fecha y hora exacta de tu nacimiento) y te mandaban tu carta astral, después de meses la carta llegó a mi correo electrónico con una disculpa por la tardanza (a Raúl todavía no le llega).

La recibí con sorpresa porque pensé que era puro pedo y noté que se parecía mucho a la carta astral que yo misma me confeccioné hace unos años.

Chequen la diferencia:

Esta es la carta que me enviaron, hecha por Adran Ross Duncan, en World of Wisdom, ubicados en Londres (juran).

 

La que yo me hice es esta:

Yo sé que les parecerá puros números, signos y rayitas, pero es muy parecida, los planetas están aspectados de manera parecida, lo que significa que, bueno, quizá no me equivoqué tanto al armar mi carta astral.

Ellos ya lo hacen automáticamente, hay una máquina que te aspecta los planetas dependiendo la fecha que ingreses, entonces podría ser muy confiable la exactitud, sin embargo no confío mucho porque las explicaciones de cada planeta ya están hechas y evitan meterse en pedos de progresiones, lo que es “poder ver el futuro” a través de la carta astral.

Total que comparé mis aspectaciones con las de ellos y sí, hay algunas que coinciden, por ejemplo: Difícil relación con los padres, cero sentido de competitividad, instintos desarrollados para introducirse en el manejo del inconscient, etc.

Ambas cartas coinciden en que batallaré mucho para casarme, que sufriré una enfermedad o sufrimiento muy grande que cambiará mi manera de ver la vida y que después de eso estaré tomando trabajos voluntarios o de ayuda al prójimo. Esto me da un poco de miedo porque no es la primera vez que lo escucho, las cartas dicen que no moriré de eso, sino que mi muerte será causada por otro evento, pero igual, cada vez que voy a leer algo de eso, tengo miedo.

Nosotros mismos podemos ser piedra inmóvil ante los planetas, podemos cambiar el futuro, pero igual, tengo miedo.

Esta carta nueva asegura que voy a ser engañada por mi pareja, un engaño que durará mucho tiempo, años quizá… miedo again.

Dice que eventualmente (y ya un poco grande) me casaré con un extranjero. Esto es muy chistoso porque siempre siempre siempre me dicen algo de extranjeros, de vivir fuera del país, de tener hijos en otro país… eso me gusta.

Varias veces nombran una herencia, dinero no alcanzado por mis propios medios, una riqueza modesta, mucha generosidad… Es difícil… Es difícil porque si crees una cosa, tienes que creen en el resto de las cosas, así es la magia. Y no me refiero a la magia misteriosa, no, sino a la magia del futuro, del tiempo, de mis inclinaciones hacia cosas que harán que eventualmente me pongan el cuerno (por ejemplo) o que harán que yo reciba una herencia o tenga hijos en otro país.

No digo que tenga que creer en las cartas astrales, digo que hay que creer en que cualquier cosa puede pasar y en base a estas pautas poner atención para no dejar que mi pareja me engañe (por ejemplo).

Últimamente las cosas no van bien, en ninguna parte y para ninguno de nosotros, todos estamos preocupados y en alerta, pero hay que confiar en que estas cosas pasarán. Stay together and be strong, I guess…

Les recomiendo mandarse a hacer una carta astral, no con un charlatán, eh, con un buen astrólogo, es divertido… y si van a tener un bebé, regálenle una, conocerán mucho de su personalidad conforme vaya creciendo.

Sigh.

Los dejo con esto:

“No necesitamos enviar al hombre al espacio sideral, ni sacarlo de su país o de su casa para someterle a las influencias cósmicas. El hombre está siempre en el centro del Universo, ya que el Universo está en todas partes”, Giorgio Piccardi

Doctor psiquiatra, ya no me diga tonterías

Okey, un rapidín para informar que mis afectaciones seniles están tomando control sobre mi vida. Sigo coleccionando tubos de cartón de los rollos de papel.

La colección crece y mi locura también, me obsesiona esto. Por ahora los tomo cuando los veo solos en el baño, pero me obsesiona el hecho de que a veces la señora que limpia quita los tubos con una rapidez misteriosa y un rollo de papel nuevo aparece en el baño. En estas ocasiones no alcanzo el tubo, porque obviamente la señora los tira, y temo que ese tubo falte en mi colección.

He pensado en decirle que me los guarde, pero temo también delatar mi locura.

Pero cuando los alcanzo a ver solos en el baño, los tomo y los pongo sobre mi escritorio… ahora mismo ya no caben sobre el escritorio, así que los he quitado con la intención de meterlos a una caja y almacenar cosas inservibles como la anciana que soy. Sí, qué triste es.

Lo peor viene ahora, pérense, que también tengo algunos meses coleccionando las monedas de cinco pesos conmemorativas del bicentenario y el centenario que andan por el mundo.

Más triste aún.

Me la paso checando la feria de todos, para ver si hay alguna moneda que falte en mi colección, quizá Pancho Villa o Josefa Ortíz de Domínguez…

Es tristísimo admitir que me convertiré en esas viejitas que almacenan cosas y tienen ratas viviendo bajo las camas con cajas y cajas de objetos inservibles y artefactos inusuales. Tengo un poco de miedo a ser así, pero realmente no me visualizo de otra manera… tengo el perfil para ser una persona así… así que creo que en el fondo es muy obvio que me dedique a estos menesteres.

¡Nada qué hacer! (más que seguir almacenando) Me pregunto si estaré desarrollando un comportamiento más bien psicolocológico por alguna razón desconocida para mi consciente. ¿Será bueno ver a un doctor?

Comportamiento obsesivo compulsivo

Posted On 26 enero 2011

Filed under manías, obsesiones

Comments Dropped 3 responses

En un nuevo capítulo de las obsesiones de Lizbeth Gutiérrez les presentamos: “No sé por qué colecciono rollos de cartón”. (Aplausos. Gracias).

De verdad no lo sé. Tengo algunos meses recolectándolos.

Me acuerdo que el primero lo tomé sin pensar, jugaba a que era una cámara de video y transmitíamos un reality chou sobre Güero. Me pareció divertido y lo guardé, pensaba en forrarlo de azul y dibujarle estrellas plateadas, quería ponerle papel celofan en un extremo y diseñarme un telescopio de jueguete o un caleidoscopio… algo, pero como no tuve tiempo, el rollito se quedó solo.

Luego tomé otro y otro y conforme pasaban las semanas dos más y cuatro y diez…

Hoy tengo más de los que aparecen en la fotografía y debo confesar que algunos los he sacado del bote de basura. Una vez traje uno en la bolsa de mi abrigo durante todo un día después de ir al baño en el periódico. Lo guardé para traerlo a casa con los demás.

Me digo que quizá estoy comenzando a mostrar signos de ancianidad, ya ves que los viejitos guardan todo porque juran que después se puede utilizar. Lo digo porque tengo también algunos meses armando una colección de monedas de cinco pesos conmemorativas por el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución (o era al revés?), luego les muestro.

El caso es que no quiero pensar en que son síntomas de chochismo (¿qué dijoooo?), sino más bien, son en estas ocasiones cuando realmente me siento poseída por otra personalidad… otro Yo inconsciente que me ordena hacer cosas que mi consciente no puede explicar, en este caso… recolectar cosas inservibles.

Oda a los varones (también conocido como “Olé los guapos”)

Me declaro fan de los hombres (don’t get me wrong, its the nature of my gender).

Mi naturaleza observista (sic) me hace amar cosas, personas y tiempos… instantes del día que de pronto siento que van en slow motion, pero no, sólo soy yo observando con amor (suena ñoño, pero sólo así se puede describir mi manera “pasional” de ver las cosas): La manera de caminar en cuatro patitas de Güero, el fondo de la taza de mi café cuando me lo he terminado, las flores que hacen unas niñas en la clase de flamenco, un pedazo de cabellera cana de mi agüela… y así, tonterías…

De esta manera suelo enamorarme casi todos los días. Me enamoro y me desenamoro para enamorarme de otra cosa y volverme a desenamorar y así sucesivamente hasta el fin del mundo.

Para expresar mi “amor” escribo (la misma cantaleta/pantaleta de siempre) pero recientemente y con la cámara a la mano, tomo fotos.

Trato de atrapar en una foto eso de lo que me enamoro fugazmente, pero me he dado cuenta que la cámara es inservible, yo ya estoy en otro nivel de enfermedad porque quiero que la cámara capte EXACTAMENTE lo que ve mi ojo y es imposible (porque mi ojo está conectado al corazón y por eso me enamoro, claro!)

Pensando y pensando, he planeado inventar una cámara que se conecte al corazón ycon un plug in se conecte al cerebro para que todos sientan la misma adrenalina que siento yo cuando veo algo “enamorante”.

Partiendo del hecho de que un hombre o una mujer son objetos fotografiables, puedo decir que me declaro fan de los hombres.

Las mujeres son fáciles de fotografiar, con tantas curvas y colores, y pedazos de piel lozana, cabellos cepillados y dientes blanquitos, todas ellas se cuidan, se miman, se mantienen, se preocupan por ellas (hablo de ellas como si yo no fuera mujer, porque en estos momentos no soy mujer, sino fotógrafa), entonces es fácil de captarles algo lindo: SIEMPRE!

Pero los hombres… con los hombres es otra historia. La belleza de ellos radica en otra cosa, no estoy muy segura en qué… tiene que ver con una fuerza invisible, la hermosidad en lo tosco, una gloria bonita en el ceño, algo masculino y viril detrás de las pupilas, es como querer suavizar algo rudo, como querer pulir una piedra… Sus bellezas están en las imaginaciones que tienen sobre sí mismos: Ellos son hombres, pero se imaginan siendo más hombres y su verdadero ser, es el imaginario… y tu foto tiene que retratar a ese hombre imaginario que ellos mismos crean para sí. Captarlo será el éxito de una sesión.

Chale, no sé si me explico, pero son tan complicados para fotografiar que ahí radica el truco, ahí está lo interesante, lo difícil de retratar.

Tomarle fotos a un hombre es un pinche reto, por eso soy su fan.

Entonces a veces me veo abrumada de tanta guapura fotografil, tanto material en la vida diaria que podría ser documentado… lo intento, pero muchas veces no tengo a la mano una cámara.

Como dije antes, en este viaje me dediqué a observar y dado que los hombres captan naturalmente mi atención fotografié algunos. Luego recordé que en otros viajes he retratado vatos y también les hice una selección.

Aquí van unos guapos.

Italia es el País de los guapos, mi hermana no estaba equivocada cuando me dijo que hasta los güeyes de la basura eran celestiales: es verídico. Me enamoraba a cada esquina y juro que estaba lista para casarme en cada semáforo. Las mujeres son muy bellas también, pero los vatos tienen un algo italianissimo que seduce. Seducir es la palabra.

Además que son guapos de nacimiento y voluntad divina, son coquetos y si una no es fuerte en sus convicciones y debil ante la carne, puede caer en la tentación. Cuidado.

Constantemente me preguntaba si el dicho “Italians do it better” era cierto… No lo comprobé (lo huro por Dió) pero descubrí que tiene bases científicas, porque la guapura de los italianos es proporcional a su encanto y a su manera de tratar a las mujeres. Con estos ingredientes un hombre puede obtener lo que quiera.

Los italianos poseen una cosa invisible que sin embargo se divisa a lo lejos, me debatía que se trel porte, la manera de usar la ropa, su visión del mundo, el lugar en que crecieron (creo que yo debí ser antropóloga), no sé… Yo es que me pasaba horas fascinada en las escaleras de una piazza observando a hombres pasar.

¿Tú has visto qué espalda? Ay, Dió mío, qué estilo para hablar por teléfono, carajo!

Con tanto guapo recordé que en India también me enamoré de los Sikhs. La verdad es que con los cabellos largos, las barbas y esos ojos profundos de asesino, yo tengo debilidad.

Estos niños se nos acercaron a mi hermana y a mi en un templo y nos sacaron cotorreo. Se sentía como un ligue colectivo muy gracioso dado sus edades.

Todo este post es en parte una excusa para publicar las siguientes dos fotografías que fueron tomadas al salir de Amber Fort, en Jaipur, India.

Mi hermana me había dejado atrás, harta de esperarme cada vez que yo quería fotografiar me dijo “ahi te ves”. Caminando sola fui a dar a una especie de “base de taxis”, donde había desde jeeps, camionetas, camellos, elefantes y caballos, todos disupuestos a trasladar a los turistas a sus hoteles.

A lo lejos vi a un vato que estaba sentado en su “taxi” de esta manera.

Me detuve porque no podía con tanta guapura. De plano.

 El vato estaba sentado así, esperando a no sé quién, con esa cara y esa sonrisa y ese ” je ne sais quoi” hindú. Madre Santa, me estaba dando un ataque al miocardio, me tembalaba el dedo del disparador de la cámara!!!

Nomás me detuve, no me quise acercar por temor a que se me escapara el momento y se me fuera la fotografía como un pajarito espantado. Nomás me detuve y a lo lejos le grité: “Can I take your picture?”.

El guapo no contestó, pero me sonrió GLORIOSAMENTE y a como pude saqué unas cinco fotografías. Dios bendito de mi vida, tengo sueños húmedos nada más al recordar la manera de ese hombre de decirme sin palabras “toma lo que quieras de mí”.

El vato no se movió!!! me coqueteó durante los cinco o seis disparos que hice y yo agradecidísima sólo dije: You are quite handsome, thank you so much, y me fui. Ni siquiera me acerqué, no quería estropear la escena, ni el momento, ni la fotografía… quería que la anécdota se quedara nada más en una foto.

Más que la foto, mantengo en mi memoria lo que sentí como artista al hacer una fotografía natural, él no era modelo, ni estaba posando para una sesión, esto es producto de la cotidianidad hermosa dejo pasar por no tener una cámara cerca.

Ese día todo estaba mandado a hacer para mí, para esta foto que amo por encima de mis otras chorrocientasmil fotos feas que he tomado en mi vida.

Esto no es más que un pequeño tributo que hago humildemente a todos los hombres guapos de este mundo que están seguros de su guapura sin presumir el ego, a todos los que se dejan fotografiar sin vergüenzas y a todos los que se han dejado fotografiar por mí. Gracias, ustedes estimulan mi creatividad y le dan paz a mi sentido inquieto de la belleza.

Ole los guapos!

“Magic in a room” o “La bendita Astrostar Lamp”

Hay momentos en mi vida (como casi un chingo o todos los días) en que me obsesiono con algo. Mi obsesión no consiste en querer tenerla ya, sino en tenerla, tarde o temprano.

No me propongo obtenerla de la manera ruda y violenta, sino más bien le doy tiempo al pensamiento para que haga su trabajo de llamar a esa cosa que quiero obtener (incluso a las personas que quiero obtener, sí, es correcto, una especie de vampirismo emocional).

Desde que entra a mi cabeza esa cosa que quiero, la concibo así: Tú y yo nacimos para conocernos y estar juntos, así que tómate tu tiempo, pero que no se te olvide que tienes que venir a mí. Se llama brujería.

Y así todos los días, después de cada sueño, después de ver un Jeep 4×4 pasar por la Ciudad, al ver mi Lubitel 166+ en las manotas cochinas de un hipster…

Así es como vino a mí la Astrostar Lamp… aunque también hay que agradecer a Raúl y a Jules que me regalaron una lámpara cada uno. Es correcto, recibí no una, sino DOS Astrostar, lo cual ejemplifica el resultado de mis poderes mágicos o de mi manera molesta de estar chingando que quería esta lamp.

Señores, ustedes rockean tres chingos cada uno, gracias (: Los amo.

Total que me puse a armarla y fue más fácil de lo que pensaba. Me advirtieron que había que usar desarmador (OH, MY GOD!) y tener un pulso de NO-MARAQUERO, pero finalmente lo conseguí.

Discúlpenme por el siguiente comentario dado que es un obsequio, pero es necesario que lo diga.

La verdad es que la lámpara es de plástico y las pantallas son de acetato vil, lo cual le da un cierto encanto Made-in-Taiwan, claro… pero si van a comprar una, CUIDADO, en Amazon están a 24 dólares!!! cuando en Ebay o con el fabricante están a 99 centavos de dólar!

Y yo la verdad no pago más de 5 dólares con todo y envío.

Sin embargo es una cosa preciosaaaa! Ya verán.

Esta lámpara es perfecta para mí, mis corazonadas de bruja no se equivocan casi nunca y sabía que juntas seríamos muy felices.

La mini cámara no es muy buena captando los detalles, pero luego les haré una sesión galáctica. Mi habitación se convierte en un universo precioso, que marea a los ojos del espectador.

Uno tiene ganas de bailar en medio del cuarto, como bañándose de estrellas!!!

Esto es para las personas que disfrutan de las cosas pequeñas y novedosas… digamos, para los que todavía somos niños.

Y yo pensé que no, pero sí son las constelaciones reales (bueno algunas), anoche vi Tauro y Serpens Caput!!!!

La dejé encendida mientras me daba sueño y chale… todo era muy hermoso, quería llorar. Pensé que ojalá un día pueda ver el Universo así antes de morir.

Astrostar Lamp: 100 recomendada!

Jules y Raúl, thanx dudes for letting me keep this, I love you (:

Sister sleep

Posted On 13 octubre 2010

Filed under locuras, manías

Comments Dropped leave a response

 

We like to smoke pot / We like it a lot / Our small eyes are tearing for what we have not.

Ibas de ordinaria

Posted On 22 septiembre 2010

Filed under cotidianeidad, manías, qué risa

Comments Dropped 2 responses

Cuando andaba “blah”, Akamu Ramachandra me decía exagerando su papel actuado de gay: “Uyyy, andas de ordinaria, chulita”.

Para mi desgracia, mi cara no es nada original, no soy nada nuevo… me estoy volviendo mainstream, nada de Alt-bro/sis. Esto no puede continuar así.

Esta mujer fue la primer alerta de que alguien me estaba clonando. La encontré hace un chorro en Lookbook y realmente me cagaba verla porque en algunas fotos se parece a mí, pero en versión bonita y fashion. By the way, creo que es china o algo… whateva’ I dont mind.

Luego el Queq’s halló a la Port Whitney mariguana y fack, sí nos parecemos ):

Después vino esta otra del Palomino Molero, que nos parecemos en la greña y sobre todo en que no tenemos trasero: J.Lo power: FAIL!

Un día en reader di con este vato. Es vato, señores, pero cuando lo vi me reconocí, creo realmente que sí nos parecemos ): Algo en la boca y las ojeras y el cabello revuelto…

Hoy, fabriaaano me dijo que me parecía a esta. Aquí sí se me hace que medio le falló, aunque mi mamá dice que sí hay parecido, yo no le veo nada.

Y esta otra sobre todo, que sí está muy guapa y que dicen que nos parecemos como idénticas gotas de agua clonadas del mundo del gemelismo:

Mentí, esta última sí soy yo.

Total que uno ya no puede ser “true”, ni puede sentirse único en el mundo, ni puede decirle al novio “Nunca te vas a encontrar a otra como yo”, porque realmente como yo, ya vimos que hay miles.

De la ñe!

Señor Ricky Ricón y Señora

Posted On 15 septiembre 2010

Filed under arte, cotidianeidad, manías

Comments Dropped one response

Casualmente y después de desayunar di con mi nuevo lugar favorito en todo el mundo. Desgraciadamente los precios son altos y yo soy pobre, pero ver no cuesta nada y soñar tampoco.

Me veo millonaria, sí… bueno, mi esposo. Mi esposo, mi esposito, el millonario (sus amigos le dicen ‘Ricky Ricón’) no le importa mucho en qué gasto el dinero.  Dice que está bien que compre lámparas polvorientas, que está perfecto si quiero comprar una cabeza de toro para ponerla en el baño de las visitas, le parece buena idea que compre carretas para forrarlas de guirnaldas y ponerlas en medio de la sala. Le va muy bien que yo compre espejos que no reflejan, barricas de cerveza vacías que usamos como sillas en el comedor; admira mis pinturas de caballos que nunca han corrido… todo esto le parece muy bien a mi esposito, Ricky Ricón. Le parece muy bien porque me quiere, porque sabe que estoy un poco loca, y porque sólo así aminora mis dolencias de menopausia.

Anyways, las fotos son de mala calidad porque las tomé a escondidas, un señor muy ranchero me veía detrás de su bigote precioso con cara de recriminación. Al parecer a las cosas de esta tienda les molesta mucho ser fotografiadas. Qué lata.

Sin embargo hice una cita para volver en Navidad por una cabeza de cabra que pondré encima de mi cama. He dicho.

La biografía no autorizada

Posted On 31 agosto 2010

Filed under Literatura, manías

Comments Dropped leave a response

Con 71 años, toma la arriesgada decisión de viajar a México en plena revolución, con el objetivo de conocer a Pancho Villa y unirse a sus filas. Lo cierto es que pocas certezas tenemos sobre su destino final, dado que las cartas que enviaba se interrumpen en 1913.

Ciego durante buena parte de su vida, murió en Ginebra el 14 de junio de 1986.

Su afición a las drogas y al alcohol terminaron de alimentar muchos prejuicios. Murió el 25 de agosto de 1984.

Con muchos matrimonios y amoríos en su haber, famoso por su declarado anticomunismo, su biógrafo asegura que estuvo casado con una agente de la KGB sin saberlo. Murió de leucemia el 13 de enero de 1964.

Enferma de tuberculosis, murió el 9 de enero de 1923, en Francia, con apenas 34 años.

La dictadura militar en su país lo forzó a exiliarse en 1975 y a radicarse hasta el fin de su vida en Madrid, España, donde murió el 30 de mayo de 1994.

Los fantasmas de persecución y el alcohol se vuelven materia cotidiana. Dos años más tarde es encontrado inconsciente en una taberna y tras cinco días de agonía, muere el 7 de octubre de 1984.

Ya octogenario, abandonó su hogar y fue rumbo al monasterio al que nunca llegaría, dado que murió en la sala de espera de una estación de ferrocarril, el 20 de noviembre de 1910.

……..

Todas estas vidas terminan excepcionales…

Pienso que quedan muy pocas opciones para morir con estilo y originalidad en el mundillo actual. Estaría muy bueno que mi biografía terminara como:

“Con 82 años, Gutiérrez decide que ha vivido suficiente y camina hacia el mar del archipiélago de Svalbard donde muere tragada por el oleaje.”

O podría ser algo más majestuoso y random como:

“A los 42 años y mientras caminaba por Trafalgar Square en diciembre, el árbol de Navidad sufre un colapso ante su ornamentación y cae sobre Gutiérrez, atestándole un golpe faltal en el pecho”.

Sabes, sí me gustaría algo bien romántico como:

“Agonizando de mal de amores y al no ser correspondida por Sir Ólafur R. Grímsson, Gutiérrez se corta las venas con un cuchillo carnicero y es encontrada en la cama de su ex amante”.

Sin embargo podríamos considerar también algo más heróico como:

“A los 32 años decide viajar a la Antártida, donde encuentra “jeroglíficos” de una raza de seres extraños. Meses más tarde pierde la razón y sostiene que esa raza vive aún. A causa de lo vivido pierde la cordura y muere en un sanatorio junto al lago Thingvallavatn”.

Ya de jodido, quisiera algo como:

“A los 82 años, Gutiérrez muere en cama, en su departamento en Praga. Los gatos comen parte de su cadáver antes de ser encontrado por su hijastro”.

o también:

“Al contraer una rara enfermedad por una bacteria luego de dar a luz a su segundo hijo, Gutiérrez muere en un hospital francés, en el 2016”.

Aunque probablemente sea algo como:

“Con una carrera prometedora y prominente, Gutiérrez fallece a los 29 años al quedar atrapada en una balacera en una avenida importante en Monterrey, México”.

Who knows.

Me vienen a la mente muchas ideas para mi muerte, este es un tema que da para mucho… quizá sea material para cuento.

Lix Gutiérrez muriendo, por Annya Hush

Página siguiente »