Old at heart but I’m only 28… ejem… ok, 29 (och)

Posted On 19 octubre 2011

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Time passes when you’re not looking.

En el interior de mi mente y de mi corazón cumplí unos 54 años; afuera, mi cuerpo refleja unos 35, alomejor… sí, estoy muy jodida.

Sufro de incapacidad para hilar palabras, quizá es el tiempo en el que me declaro en bancarrota de palabras. Sufro de un amor incontenible y bizarro que le profeso a Raúl, el hombre de mi vida. Sufro de una esofagitis gástrica, de una pérdida eterna de héroes personales, de una incapacidad para agarrar de los pelos a mi propio futuro and still sometimes I feel like I’m beating a dead horse.

Son gajes del oficio de adultecer. Casual, creo yo.

Llego a un nuevo 12 de octubre bien feliz de decir: No sé qué putas madres quiero hacer con mi vida y ya me gasté la mitad de ella (ups, con la pena).

A pesar de que me siento todavía en un síndrome de Peter Pan, ningún otro año había sentido tanto la ley de la gravedad que nos condena a convertirnos en adulto algún fatídico día….

El 12 me enfermé y menstrué, mi cuerpo pasó por su “reset” natural y yo pensé “muy bien,  volver a empezar”.

Mi familia me consintió como sólo las familias regias saben: cheves y carne asada.

Mi novio se apiadó de mi pobreza y apeló al best gift ever.

Dormí toda la tarde hasta que llegó la familia con sus pasteles y sus hieleras con tecates. Nomás tuve a los que son y por Diosito Santo que no necesito nada más.

Breakdown! Let me hear it now!

I have devoted my whole life into this foolish splendour

Posted On 9 octubre 2011

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Where the light hidden is

Posted On 9 octubre 2011

Filed under cotidianeidad, fotografía

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Sorry, the changarro is closed

Posted On 9 octubre 2011

Filed under cotidianeidad

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Aquí Lucrecia reportándose desde sus vacaciones, en la lejana isla llamada sillón, visitendo nada más que una sexy pijama larga y oversized.

Debido a problemas pendejos, also known as “no mames, por qué nos pasa esto?”, me será imposible salir de la ciudad a vacacionar este año, peeeero eso no nos impide la diversión: Tengo un montón de ropa que lavar y acomodar, hacer espacio entre mis libros para poner más libros que compraré esta semana en la feria del libro, y además tengo muchos discos viejos que escuchar.

Pienso que quedarme en casa fue quizá la mejor opción este año, no la opción que yo hubiera elegido, pero es buena… necesito descansar y realmente no hacer nada. Siento como si me estuviera guardando para enfrentar cosas peores… total lo que no nos mata, nos hace más fuertes. Cosas saturnianas.

Además esta semana es mi cumpleaños y me estoy enfermando (how very classy), así que me viene bien la muerte de este año.

Voy a purificarme en casa, bajarme hasta cero, cerrar el changarro, acabar con esta agonía, a colgar los tenis… y luego a pinche renacer de las putas cenizas.

Por lo pronto las fiestas patronales de la donna santissima Lucrezia di Sforza Señora de Pésaro, Bisceglie y Ferrara, han comenzado.

Stay tuned.

 

 

Los visigodos toman café turco

Esta es la nueva temporada del reality chou The Visigodians, cuando Carlos y Susana ya están casados… es el episodio donde nos invitan a su casa a pasar la tarde y tomamos café .

Los señores de la casa nos prepararon en esta ocasión una exquisitez llamada café.

Bueno, lo singular del evento es que este café era turco, traído de Estambul personalmente, válgame pero ¿por qué no?

Déjenme agregar nada más tantito claro que sí cómo no con mucho gusto que este café es una deliciosidad clásica del deliciosismo. Me acuso de ser una convertida a la nueva religión de los cafesistas turcos (que ironía dada mi condición de gastrítica esofágica).

Es un café muy pesado con un sabor oscuro, un poco amargo pero a la vez dulce porque encimita lo cubre una especie de natilla deliciosa que le da una consistencia riquísima (nótese mi fanatismo).

Susana nos explicó muy cosmopolitamente que hay que tomar agua antes de tomarlo para limpiar el paladar, que en Turquía este café se toma a todas horas (punto a favor) y acompañado de pequeños dulces cubiertos de azúcar con pistache dentro… Una ricura de café.

Terminandonos la tacita (es una pena que la taza dure tan poco), la volteamos para ver si podíamos leer el pozo.

Un pequeño artefacto denominado Mao vino a acompañarnos el resto de la tarde.  En la foto podrá apreciar a Maoricio y a su maomá.

Leímos algunos de los pozos, los que pudimos, debido a nuestro neofitismo en la anciana tradición de leer nuestros futuros en los pozos del café, pero me informaré muy bien, para ver si a la próxima le propongo a mi amiga Sioux una nueva ronda de cafés con el propósito de la lectura del pozo (y del disfrutamiento del café turco, pero claro, hombre! si no es por otra cosa!).

Nunca antes había intentado leer el pozo de un café pero resultó demasiado divertido, hallarle formas a los escurrimientos del café era como encontrarle formas a las nubes, muy brujeril. En esta foto yo veo la cara de un lobo o un monstruo…

Encantadora tarde con los visigodos, como siempre.


Un favor…

Posted On 16 agosto 2011

Filed under amigos, cotidianeidad, fotografía

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…no sean gachos.

Pues resulta que Raúl y yo entramos a un concurso chiquito, nada de los premios pulitzers ni nada muy acá, pero bueno, así se empieza.

Es un concurso de fotografía de Kúndul Café.

Los participantes envían sus fotos y gana el que tenga más “likes”. El que gana, gana 2,000 pesos o una mención honorífica, cuyo premio es una cena.

Entonces, quería pedirles un favorzote, pos que le den “like” a mi foto, pa ganar tantilla lana y ser rica millonaria forever.

Y darle “like” a la foto de Raúl, que es mi competencia, pero que si gana, pos que al menos me lleve a cenar jajajaja.

La onda es que me parece que PRIMERO DEBEN SER AMIGOS DE Kúndul Café y nomás le pueden dar like a 5 fotos, así que guárdenos uno de sus votos y likeenos a nosotros, no sean malandrines.

Si gano voy a postear fotos en tanga…. NOOOOOT jajajja pero anden, háganos ganar.

Pa que vayan viendo, estás son las fotos en cuestión:

Gracias por sus ayudas, Dios se los pagará con muchos hijos, quienes odiarán sinceramente a Justin Bieber.

Gracias, gracias muchas.

Mujer, fandango y caballo

Posted On 16 agosto 2011

Filed under cotidianeidad, fotografía

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Excuse me, mister perro

Posted On 10 agosto 2011

Filed under cotidianeidad, fotografía, Güero

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Es domingo y le toca a Güero pasar un rato con sus amigos perros.

Raúl y yo lo subimos al auto, donde ha aprendido a ir en la parte de atrás y a no saltar de las ventanas hacia otros autos.

Muy feliz se pasea con alegría en el campo, socializando con sus amigos perros, meando todo a su paso y cagando las florecillas.

Cuánta felicidad puede soportar un perro durante un domingo, ah! todo es felicitismo.

Pero oh, nuestro héroe perro no sabe, no adivina, no puede prever que sus dueños le han tendido una trampa, que tienen un plan con maña, que son fríos y calculadores, pues en el campo de perros le espera la perdición: La veterinaria móvil, donde un baño le acecha y le atrapa cuando menos lo espera.

SHIT ME NOT!, piensa nuestro protagonista, quien está en un callejón sin salida, su destino esta tarde es ser limpio.

Al término de la mala jugada, la traición, Güero ve con sinceridad, que no ha sido tan malo y como premio camina y corre un rato más en el campo de perros, donde a su paso, una estela de olores primoroso inundan la ciudad.

Qué lindo hueles, mister perro.

Misión cumplida: pulcritud aplicada.

Qué cosa más linda este taquito de pollo con jamón y queso. Te quiero, bebito.

Todas las fotos son de Raúl González.

Transmigración de las almas

Posted On 4 agosto 2011

Filed under cotidianeidad, fotografía

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Mártir de la gastroesofagia ( o “El espíritu chocarrero de Cindy La Regia “)

Amigos, sufro.

Una dolencia mundana y pendeja, pero estoy en sufrimiento: No tengo dinero.

Soy pobre por siempre y estoy apegándome al peor de los regimenes de abstención comprística, o sea que ando codeando, machín, mal pedo y como sólo una regia sabe hacer.

Mi enfermedad, (chéquense cómo voy a aplicar the ultimate argumento para dar lástima: el que conjuga la economía y la salud) me ha hecho perder millones y millones de pesos.

El doctor dijo que tengo reflujo gastroesofágico (ya sé, da asquito) pero qué le hago, tengo que darles un poquito de lástima. Este mal es una combinación de gastritis con el hecho de que una tapita del esófago no está funcionándome bien y los síntomas son parecidos a la gastritis pero con otras acentuaciones que no discutiré en este parlamento.

El caso es que comprar las medicinas me dejó en bankrupcy, ban-ca-rro-ta, en la calle, en calzones, sin un peso. Una caja de 10 pastillas me cuesta 720 pesos, nomás pa que se den una puta idea. Sigh.

Anyway, a lo que voy es que sufro y sufro por lo siguiente.

Encontré un nuevo lugar para hacer yoga, en el que combinan yoga con telas, hatha, vinyasa y… danza aérea.

Aquí viene el sufrimiento: No tengo dinero para costearlas.

Mi plan de agosto era cambiar de yoga, retomar pole dancing y seguirle flamenqueando, pero ahora, sin dinero, no me queda más que ser gorda.

Gorda y pobre.

Esto se escuchó muy Cindy La Regia jajajaja me encanto.

Nah, el caso es que este nuevo programa de yoga es bellísimo y la danza aérea es un sueño!!! Uno se toma de las telas (Poncho) y anda por el aire haciendo acrobacias, haciendo atados en pies y manos como en el Cirque du Soleil… es mi nueva obsesión.

Hace unos meses descubrí el lugar y la verdad es que es muy cómodo y el instructor es muy agradable y te chinga para que quedes bien fit. El lugar es céntrico y he aprendido mucho en estos últimos tres días que tomé clases de prueba.

Este es mi tercer lugar donde hago yoga, no sé por qué, creo que me aburro muy rápido de los instructores o en cuanto se vuelven predecibles las asanas, busco otra cosa… pero en el fondo lo amo.

Yoga me ha cambiado la vida (ya sé que eso también siempre lo digo) pero es verdad, y no quiero dejar de practicarlo. El gimnasio es tosco, me siento tonta haciendo los mismos ejercicios sin sentir que realmente mi cuerpo cambia a cada día… el yoga es instantáneo, al momento comienzo a sentir ese golpe de aire en el cerebro, ese rush en los músculos, esa sensación de llevar mi cuerpo a otro nivel… no sé… I’m in love.

Hace unos meses me ofrecieron comenzar el curso para ser instructor de yoga, pero lo decliné… siento que todavía me faltan cosas qué aprender, quizá por eso sigo cambiando de instructores.

Me arrepiento mucho de no haber hecho yoga en India con un verdadero yogui o gurú, de hecho en algunos templos nos ofrecieron regresar de noche, porque en los techos se reunían a practicarlo durante toda la madrugada. Si no hubieramos tenido tanto miedo de andar de noche en India, hubiera con mucho gusto pasado una noche entera mejorando posturas.

Anyway… Okey, júzguenme de exagerada y superficial con eso de que sufro por el yoga, pero es neta que ahora mismo ando haciendo malabares financieros para costearme las chiflazones.

You know what they say, chiflada once, chiflada forever.

(what did she said?)

jajajaja

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