Crusade to the North

Tengo alrededor de un año planeando algo que no puede ser planeado.

Mi terquedad de Gutiérrez, mi fe de bruja y mi tendencia a hacer cosas estúpidas me han mantenido firme y aferrada a que antes de morir debo ver con mis propios ojos la Aurora Boreal, A.K.A., las Luces del Norte, las Northern Lights o la Tricky Lady.

Esta semana el Máximo Chumpo Mogollón y la Petit H discutían sobre desveladas porque habían anunciado que la Aurora podría verse en España gracias a un tsunami solar que está sucediendo en estos días.

El sol está sufiendo una inestabilidad en su masa y esto produce explosiones que llegarán hasta la Tierra, estas explosiones harán que millones de particulas de Sol choquen contra nuestra atmósfera y se produzcan luces en lugares del planeta un poco más bajos que los polos, en donde generalmente se producen las Auroras.

Hace tres días hubo una gran explosión, cuya onda solar podría estarnos llegando entre hoy miércoles o mañana jueves. “Estarnos” me refiero a la Tierra, porque defnitivamente en México no las veremos.

Sin embargo, me dio coraje forever enterarme que las luces podrían verse en España, Dinamarca u Holanda,  que podrían verse en lugares no tan cercanos al Polo Norte, hacia  donde se han dirigidos mis planes durante los últimos meses.

Es una locura, ya sé, una locura de esas que se me ocurren como viajar a Madagascar o acercarse más a Palestina, pero me da coraje y enojo que no haya propagación de información sobre estas cosas, ¿por qué la tele no incluye esta información en sus espacios del clima?, ¿por qué no en vez de poner una putilla con vestido diminuto que no sabe ni una puta cosa de los fenómenos climatológicos, ponen a alguien que sepa de estos cambios importantísmos en el planeta?

No lo digo por el hecho de que el teleauditorio en general esté interesadísimo en sobrepasar la línea ártica para ver la Aurora, sino porque este mentado tsunami solar its really a big deal. Quizá no cause grandes estragos en la tierra, pero lo hará en satélites y podría afectar algunos sistemas de telecomunicación, for sure.

No tenía la más remota idea de estas tormentas hasta hace un par de días y he leído que seguirán sucediendo en el transcurso de los próximos dos años, ya que el Sol tiene épocas de estar “dormido o despierto”; aparentemente acaba de terminar un periodo de inactividad y ahora vienen dos años de tormentillas que no saben muy bien si son una amenaza para nosotros los terrícolas.

Anyways, esto es realmente lo que sucede allá arriba (ABSOLUTAMENTE MARAVILLOSO):

Y así es como se vio esta mañana (4 de agosto) en Noruega:

¿A poco no dan ganas?

Dicen realmente que la Aurora no llama ni puede ser llamada; la comunidad Saami (que es como un gurpo indígena que puebla el norte de Noruega-Finlandia-Suecia-Rusia) tiene creencias o tradiciones sobre la Aurora. Ellos dicen que no debes estirar tu mano hacia ella, ni hablarle, ni chiflar porque podría bajar, envolverte de luz y llevarte. Muy Lovecraft, ¿no?

En general, no se debe hablar de ella, no es precisamente mala suerte, sino más bien como un respeto, un “cocer aparte”, porque ver la Aurora es una bendición y uno no debe llamarla ni nombrarla, ella vendrá sola cuando sea el tiempo. 

Ya no sé si hago bien contando esto, quizá este es mi último intento de llegar a ella, pero hay que ver lo bonita que es. Aquí una versión con Solveig’s song (¿es esto una coincidencia?).

Últimamente me puse a indagar, a buscar cosillas aquí y allá y estoy segura que la Aurora me llama.

Encontré este documental de la BBC, Joanna Lumley in the Land of the Northern Lights, es sobre una mujer que viaja al norte de Noruega tras la Aurora, muy ilustrativo y dedicado a vender el Polo Norte a turistas insanos. Consta de 6 o 7 episodios, véanlo cuando tengan suficiente tiempo, vale la pena.

Siento que es una de esas cosas “once in a lifetime” y no sé muy bien a qué hora se me agravó esta obsesión de ir al Polo Norte a buscarla. Tengo miedo de que este fenómeno se dé cada vez menos por esto del calentamiento global y los desastres modernos, entonces me da como una urgencia de querer ir ya ya ya. Para mí no hay tiempo.

Finalmente sé que todo esto es parte de mi personalidad obsesiva y soñadora, “soñadora” no en el sentido de “ñoña” sino como aquello que planeas porque sabes que lo quieres tanto que tarde o temprano será realidad… ok, sí, ñoña… jajajajja

¿Será posible para mí? ¿Es esto una chiflazón o es un deseo factible? ¿Debo seguir considerando hacerme camino hacia el Polo Norte? ¿Estoy loca? ¿Quién mató a Colosio?

3 Responses to “Crusade to the North”

  1. Rubí

    mi idea era más como la película de “Antes de partir” si quieres en unos poquitos años alquilamos un avion para ir ;)

  2. Rubí

    no se pueden poner links en los comentarios O:
    Pero yo también quiero ir!!! aunque no tan anciana como en la película esa

  3. Polly

    Quizá señales, intuición, o simplemente recuerdos karmicos de alguna vida pasada. Espiritualmente estás a unos cuantos pasos adelante de otras personas. Fluye y puede suceder. Así son las cosas en el Universo.

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