Anesthesia (pulling teeth)

Posted On 22 junio 2010

Filed under cotidianeidad, familia

Comments Dropped 2 responses

Estas semanas han sido bien flamencosas. Me despierto y en lo primero que pienso es en la coreografía, en un fandango, o en la pataíta de bulería que ensayamos ayer. Me reencanta. A ver qué nos sale el sábado.

Yo como tengo bien poquito padre, me festejé para mí el Día del Padre. Me fui por’ahi y me compré esto:

Cotorreo cowboy cabrón all the way. Iba con la idea de comprarme un esqueleto de cabeza de venado que quiero poner en la entrada del cuarto, pero por ahora hay muchos gastos qué cubrir antes de darme esos lujos.

Esta chulada me la encontré justo al lado de una cabeza de venado disecada. El señor que me la vendió, muy ranchero de Allende, rubio y ojo azul, la camisa medio abierta y el sombrero, me dijo: Nomás le falta la pistola, oiga.

Y como no tengo pistola, le robé la escuadra un ratito a mi papá.

Mi papá me dijo: ¿Para qué la quieres si no tienes pistola?

De inmediato pude ver que venía otra vez la misma discusión de toda la vida. Siempre ha querido que me compre un arma. De hecho, pensé que me la regalaría antes, cuando cumplí 18 o 20, pero no, no sé qué piensa, siempre insiste en que yo misma debo comprarme una.

Él tiene varias pero su onda de comprarlas no es por el hecho de coleccionar por guapas o por certeras, sino siento que para él es como comprar animales mortales y mantenerlos en cajas para cuando se ocupe echárselos encima a un enemigo.

Para él tienen función práctica, nunca las pondría en exhibición en la sala de la casa, ni nada de eso… al contrario. Todas siempre en su estuche, engrasaditas, listas para soltar plomazos… Yo antes tenía la teoría de que las usaba, no sé, en un campo de tiro o matando animales en el rancho (así de cruel es él), no dudo tampoco que un día haya asesinado… pero esa es otra historia.

El caso es que yo no me compro un arma porque son traicioneras. No podemos confiar en nada que no sea nuestro, nada que no esté pegado a nuestro cuerpo… y yo he disparado, sé cómo se siente la Colt vibrar en la mano y el tirón que da al brazo y la fuerza que hay que reunir para no soltarla cuando sale la bala.

Uno se siente inmortal y a la vez tan cerquita de morir. A veces tengo tanta curiosidad por voltearme la pistola, apuntarme a la cabeza y accionar el gatillo… no por un cotorreo emo suicida, sino porque es posible hacerlo, porque tengo el poder y la libertad de elegir si quiero hacerlo. Una cosa de soberbia y tontería.

Increíble el poder que te da un arma.

Pero ahora con este cintito (que también tiene para poner la ammunition) puede que considere poner en el budget de mi quincena lo siguiente: Pagar cablevisión, pagar luz, la tarjeta, comprar un arma, pagar cita con el veterinario de Güero, pagar curso de flamenco, y así.

Anyways, en otras noticias más armoniosas, compré por fin la bandejita para poner el incienso. Eso de colgarlo en pinzas para la ropa, nomás no era chic, fashion ni witchy.

Luego me largué a tomar unos whiskys con el Quequs y a discutir los movimientos primigénicos yog-sothóticos de la fotografía. Qué gustazo y qué borrachera.

Y tenía que aprovechar porque el lunes no hubo festejamiento.

Cirugía y dos o tres puntos en el labio para que no ande de hocicona.

El jueves comienza mi tratamiento de ortodoncia, lo que significa: frenos y comida atorada en los lugares más recónditos de mi dentadura.

Chingadamadre.

Me sacaron una muela del juicio. La dentista hizo “pum-pum” y en dos movimientos la pinche muela salió con madre: Dos movimientos!!! Me encanta que mi dentista sea tan pro, no dolió nadita y no me hinché.

Sin embargo otro pedo fue la anestesia en el labio, me puso una agujota en la encía, y otra en el labio superior y no vea! Un dolor de orgasmo que viene desde el centro del cuerpo que uno no sabe si llorar o gemir.

¡¡¡SPOILER ALERT!!!

No vea la siguiente fotografía si no soporta las cosas asquerosas.

Aquí como es mi blog se sube lo que sea, si les da asquito, voltéense.

No me ha dolido tanto, de hecho no he tenido ninguna molestia más que no tener sensibilidad en la nariz y toda la boca… se me cae la baba y no me doy cuenta jajajajaj

Le pedí mi muela a la dentista y la voy a lavar y le voy a hacer unos agujeritos para colgarla en una cadenita de oro que me llevo al cuello.

Oh, diente, explícame ¿por qué te vas ahora? si herí tus sentimientos, perdóname! Oh, diente. Amigo!

Le dedico esta rola a mi muela.

2 Responses to “Anesthesia (pulling teeth)”

  1. magenta

    WEYYYYY a mi me tienen que quitar tres putas muelas del juicio y le saco la vuelta… lo he hecho por AÑOS, y no sé cuánto más pueda soportar sin echar a perder todo el trabajo de ortodoncia que con tanto esfuerzo pagó mi padre.

    En otra nota, MAGANDA! ¿son unos cerillos que te traje de Tel Aviv? no me acordaba de ese señor. Tuve un flash back así bien chido :)

  2. Rubí

    La canción del diente blanco :D !!!

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