Mast Kalander

Posted On 27 septiembre 2009

Filed under India, Las Gutiérrez, viajes

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Estamos en Bharatpur. Nos hemos levantado a las 3.00 am por el molesto jet lag y a las 7.00 am bajamos a desayunar como reinas musulmanas descendientes de Allah (jajajaja eso no es culturalmente posible, pero ustedes entienden). Aquí está lleno de mezquitas y creo que cada vez que vamos al sur y al oeste (de India, por supuesto) hay más influencia musulmana.

Fatehpur Sikri

El caso es que desayunamos como los Dioses, el Holiday Inn en Agra fue una bendición para nuestra intranquilidad, y nos propinó un bufete hindi delicioso. Salimos rumbo a Fatehpur Sikri a ver la fortaleza mandada a hacer por Akbar y conocimos a Muhammed, un güey que se enamoró de Anette y nos ahuyentaba a todos los fans que se querían tomar fotos con nosotros.

Pues Fatehpur está asqueroso. AS-QUE-RO-SO. No he visto, mucho menos estado, en un lugar tan asqueroso como este. Ni en México, ni en La Coyotera, ni en el poco mundo que he conocido. Esto fue como el Discovery Channel.

Había unas festividades musulmanas que no entendimos y la gente estaba sentada en los pasillos de la construcción entre millares de moscas, los niños con moscas paradas en las pestañas de los ojos, las mujeres sentadas todas en grupitos lavando con agua negra las ropas o las manos, basura por todas partes, cerdos entre la gente comiendo basura, hombres horribles que olían a sobaco fumando un cigarrito pequeño con este pinche calor húmedo. La gente duerme en los pasillos porque hace un aire bien fresco que sopla entre las cúpulas, porque el edificio está dispuesto para estar freso siempre, entonces la gente está dormida bajo esos hermosos techos con escrituras del Corán,  contaminándolo todo.

La gente no se baña, no se lava los dientes, no se lava las manos, tiene las uñas carcomidas de hongos, y cuando caminábamos por esos pasillos, a través de cortinas y cortinas de moscas, pensé que en cualquier momento Anette o yo caeríamos muertas picadas por algún aedes aegypti u otro mosco malario.

Es horrible, peeeeroooo SAQUÉ UNAS FOTOS INCREÍBLES. No sé muy bien cuántas pueda rescatar, no las he bajado, pero lo que alcancé a ver era bueno. Esto mismo quería cuando vine aquí, caminar por Fatehpur Sikri es un deporte extremo, hay que cuidar todos los zippers de la mochila y meterse el dinero bien adentro de los bolsillos del pantalón porque hay muchos pickpocketers, la raza te  mete la mano y te saca la lana, hay tanta gente que no te das cuenta que te han robado porque todos están amontonados.

Percibimos olores fétidos que no sabíamos que una persona viva podía expedir, vimos la verdadera pobreza, la verdadera enfermedad, gente deforme pidiendo dinero, perros horribles, gente semidesnuda, enfermos mentales gritando cosas afuera de las mezquitas… lo true de la India lo vimos hoy, hasta vimos a un muerto.

Esta  tarde visitamos el Parque Nacional en Barahptur, donde tomamos un horse-car para entrar a la jungla-bosque (aquí está bien raro porque hay plantas de jungla y árboles de bosque, es rarísimo) vimos aves, antílopes, búhos, macacos, búfalos de agua, todo por 600 rupias más tips.

Ahora mismo estamos en el hotel. Llegamos a las 4.00 de la tarde y no hemos salido porque en realidad no hay a donde ir, saliendo del hotel está la carretera a Jaipur y ya. Estamos en medio del desierto.

Más temprano, Mahinder nos llevó a un hotel precioso, una villa de edificios hindis, con jardines preciosos, salas suntuosas, todo blanco imitando al marfil, con arcos y cúpulas, cuadros de reyes de Mohgules, estatuas de Krishna… dijimos: no mames que nos vamos a quedar aquí, no lo podíamos creer.

El pedo fue que Mahinder se equivocó de hotel y nos dijeron que este no era el de nosotros, así que nos llevaron a otro que es en el que estamos ahora. Fue como una broma de Dios, nos habíamos emocionado tanto con bañarnos en esas albercas, sentarnos a tomar desayuno en el jardín, entre rosales y flores exóticas, con meseros con turbante y pavoreales pavoneándose… pero nel.

Vinimos a parar a Udai Vilas, que es un hotel padre, buena onda, pero obviamente más modesto, tiene una alberca bien bonita y todo es blanco, muy zen, muy bonito, pero no era el otro ): el Laksmi Palace.

El caso es que ya son las siete de la tarde (noche) y Anette tiene como tres horas dormida; yo me he dedicado a ver la tele y a escribir, la verdad es que estamos cansadísimas y además de que no hay a donde salir, me gusta ver un video de un grupo hindú… no sé cómo se llama el grupo ni la canción, pero los güeyes se la pasan diciendo MAST KALANDER, MAST KALANDEEER, MAST KALANDEEEEEER, así con voz orientalosa, gitanosa, buena onda. Me encanta (:

No tenemos internet en la habitación así que cuando bajemos a cenar me conectarme en el Lobby junto al chico guapo recepcionista, con la cara más mora y morena posible, y unos ojazos azules que uuuuffffffff!!!!!! de aquí soy jajajajajja

¿Qué más?

Tengo problemas para respirar, creo que puede ser la humedad.

Ya se me están cayendo los pantalones de lo poco que comemos, o más bien, de convertirnos al vegetarianismo obligado de la región.

Se me perdió el desodorante y el antibacterial.

FIN.

One Response to “Mast Kalander”

  1. Reymonstruo

    Saludos Liz! que chido esta tu blog! ya lo agregue a mi lista de blogs.

    Saludos!

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